sábado, 27 de abril de 2013

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu... vida junto a ella...

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre.Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán,siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.?

Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido?su nombre a la cabeza.?
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir,conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque,a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas,que haciendo el amor con alguien a quien aprecias....... paulo coelho....


martes, 9 de abril de 2013

Te quiero
es una palabra muy fácil de decir pero que no expresa a cabalidad lo que siento por ti.

Por eso busqué en mi corazón como poder decir de una manera diferente lo que representas en mi vida.
Busqué y busqué entre tantas frases aquella que mejor pudiera cumplir los requisitos que mis sentimientos necesitaban expresar.
Entre todas las palabras,
la frase que mejor lo logra es te amo.....


viernes, 5 de abril de 2013

Si tu fueras el aire...
Yo seria tu brisa,
Si tu fueras un rio...
Yo seria tu corriente,
Si tu fueras el mundo...
Yo seria tu cielo,
Si tu fueras el anochecer...
Yo seria tu amanecer,
De cualquier forma que tu puedas ser...
Siempre te voy a querer.sol mio muaksss mi niño

Un joven llegó a la estrada de un pueblo
y acercándose a un anciano le preguntó:
qué clase de persona vive en este lugar?
qué clase de persona vive en el lugar de donde vienes tu?
preguntó a su vez el anciano.
Bueno, un grupo de egoístas y malvados, replicó el joven.
estoy feliz de haberme ido de allí.
El anciano contestó: "Lo mismo vas a encontrar aquí.

Ese mismo día, otro joven se acercó al anciano, preguntó
qué clase de personas viven en este lugar?
El viejo respondió con la misma pregunta:
qué clase de personas viven en el lugar de dond vienes tu?
gente magnífica, honesta, amigable, hospitalaria,
me duele mucho haberlos dejado...

Lo mismo encontrarás aquí, respondió el anciano.

Un hombre que había oído ambas conversaciones preguntó al viejo
Cómo es posible dar dos respuestas diferentes
a la misma pregunta?

A lo cual el viejo respondió:

cada cual lleva en su corazón el medio ambiente donde vive.
Aquel que no encontró nada nuevo en los lugares donde estuvo,
no podrá encontrar otra cosa aquí.

Aquel que encontró amigos allá, podrá encontrar también amigos aquí,
porque la actitud mental es lo único en tu vida sobre lo cual
puedes mantener control absoluto
Si tienes una actitud positiva hallarás la verdadera riqueza de la vida.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Me levanto y miro afuera, me gusta contemplar el alba, sentir la brisa que llega y roza mi cara como invitándome a seguirla a donde va, siempre hace lo mismo, quizás conoce el sendero más corto para llegar a ti, no lo sé… el calendario me habla de fechas por venir y citas postergadas, quiero amarte y acabar de una vez con esta cruel distancia que separa de ti

martes, 26 de marzo de 2013

AMARCA

      En viejos romances canarios corría de boca en boca la triste historia de Amarca, la celebrada doncella indígena. Tan gallarda era su figura, tan peregrina su belleza que llegó a ser envidiada de todas las doncellas. Tenía su morada en las bellas alturas de Icod. Su rústico albergue parecía como un nidal colgado en las crestas de la montaña, para sustraerse a las miradas y a las ambiciones, esas aves rapaces, embaucadoras, que se llevan a las muchachas guapas. Hasta el rústico hogar de la doncella llegó un día Belicar, el último Mencey , Rey y señor de los dominios de Icod y se quedó atónito y deslumbrado ante la extraordinaria belleza de la joven. Desde aquel día memorable se acrecentó su fama y corrió como fausta noticia por todo el Menceyato. Una condición tenía la moza que contrastaba con lo humilde de su linaje: su natural altivo y desdeñoso. Amarca se veía continuamente asediada de amores por muchísimos hombres y otras tantas veces sembró el dolor y la decepción en sus amantes. ¿ A quién amará Amarca?, preguntábanse intrigada los zagales. ¿Para quién será el corazón de aquella belleza hija del Teide?. Guarecida a las faldas del coloso siempre entre las nieves. Uno de los más aguerridos vasallos del Reino, Garigaiga, el pastor, había enloquecido por Amarca. Ella esquivaba su cariño; repudiaba su pasión local, desenfrenada. Repelía al hijo del Volcán, el de la tez y morena y los brazos recios como robles.
Enloquecido por el dolor de verse desdeñado, una tarde mientras los horizontes se teñían de sangre y el sol moribundo plateaba las aguas del Océano como un riera de luna en una noche de misterio, vió que Garigaiga, en el borde de un alto precipicio, agitaba sus brazos como banderas en la premura. Vió arquear el cuerpo hacia delante, hundir la cabeza sobre el pecho y partir veloz hacia el abismo. La noticia del trágico suceso no tardó en extenderse por todas partes. Las mujeres, culpaban su egoísmo, y a sus desdenes atribuían la muerte del pastor. De pronto Amarca desapareció, nadie sabía cual había sido el destino de la doncella. Sólo un anciano que una mañana la había visto descender de las cumbres y caminar como una sonámbula hasta las orillas del mar, se hallaba en posesión del secreto. Que no la buscasen más, parecían decir sus labios fríos y trémulos plegados para siempre, y el anciano aquél lo contó todo. Una semana al brillar los primeros destellos del sol, vió que Amarca se arrojaba al abismo, y después de luchar con el bravo oleaje, se la llevaba mar adentro una ola alegre y corretona como un niño.
Era la época del "Beñesmén", de la sazón y de la riqueza de las mieses, eran los días de placidez y de luz, y todo se sumió en sombras y lágrimas... Amarca había aparecido muerta sobre las arenas de la playa, la habían matado un remordimiento muy hondo. El Mencey Belicar mandó que se cantasen tristes endechas; que se encendiesen luminarias en los cerros, y que los más fornidos mozos, como real costumbre en los días aciagos, azotasen con sus varas las aguas del mar. Mandó también que se ungiese su cuerpo con los más olorosos perfumes, que no en vano era la flor más preciada de la comarca. Al cabo de los años cuando algún nocturno caminante cruzaba las cumbres del Teide, un lamento extraño escalofriante, le detenía acongojado. Era una voz débil, apagada, dolorida, que parecía surgir del fondo del barranco. Era aquel mismo clamor de súplica, de pena, de trágica agonía que tantas veces balbucearan los labios febriles de Garigaiga, el loco: "Amarca......hermana Amarca".