jueves, 2 de octubre de 2014

Ursulina y Paco que se idolatraban, para el matrimonio horas les faltaban. unos días antes con gran embeleso Ursulina y Paco se dieron un beso, más ella al besarle,le dice a su Paco ¡Ay Hijo!, como te huele la boca a tabaco, si no dejas ese vicio maldito, ya no nos casamos querido Paquito. Desde áquel entonces dejó Paco el vicio, haciendo al dejarlo un gran sacrificio, triunfo la coyunda de la nicotina, y por fin se unieron Paco y Ursulina. La Noche de bodas Hubó alegremente comilona y baile, como es consiguiente. Teminado el baile Paco al momento se llevó a Ursulina para su aposento, Ursula, esperaba como toda esposa que ahí... él le dijera pues, !alguna cosa! pero el truán de Paco se hizo el distraido y profundamente se quedó dormido. Ursula a Paquito no le dijo nada de aquella conducta tan inesperada, pensando que el pobre se hallaba cansado, aunque no era propio de recién casado. Paso una semana sin que Paco diera a su linda esposa ni un beso siquiera, ni de hacerle un mimo Paco se acordaba, ni tampoco Ursula se lo insinuaba, porque no es correcto que ninguana esposa deje de ser digna y pudorosa. Más de áquel estado se canso de fijo y una noche a Paco Ursula le dijo que te pasa Paco?, te veo tan triste es que de cansado ya te arrepentiste? y el fresco de Paco se hacia el dormido y le contestaba con algún ronquido A la madre entoces frente a áquel fracaso, Ursula corriendo fué a contarle el caso, y la vieja vino hecha un basilisco, y le dice al yerno !oye tu Francisco!, ¿Quieres explicarme inmediatamente, el porque mi niña te es indiferente, es que no lo sabes o no lo supones de todo casado las obligaciones?. Si lo sé Señora,eso se adivina más la culpa de todo la tiene Ursulina, ¡Que ya no fumare!, ya me lo ha exigido, y yo sin tabaco, soy hombre perdido, no tengo añoranza, no tengo energía, no tengo carácter, no tengo alegría. La madre y la hija dejaron a Paco y corriendo fueron a comprar tabaco. Entre picadura cigarrillo y puros se gastaron ciento treinta y siete duros y désde el momento en que llegó el tabaco comenzo la dicha de Ursulina y Paco, cada vez que un puro Paco se fumaba de una nueva dicha Ursula gozaba y los dos contentos, y los dos dichosos eran un modelo de buenos esposos A los pocos días de esa paz bendita de Ursula los padres fueron de visita que al ver a sus hijos, !que antes tan violentos! que con el tabaco se hallaban contentos. ¡Eh que tal hija mía!, -la madre le dijo noto en tu carita... !mucho regocijo! así que la conducta que observava Paco, ¿Era tan sólo debida al tabaco?. ¡Eso solo eramadre idolatrada, ahora, si mamita, no me pasa nada desde que ya fuma mi querido esposo, no hay hombre más bueno y más cariñoso. Cada que un puro fuma mi marido, colmos me da halagos muy agradecido, ya no paso penas, ya no paso apuros. Hoy ya se ha fumado diesisiete puros. Don Juan Recaredo padre de Ursulina nunca había fumado ni una tagarnina, así es que la vieja, quiso ver si el tabaco surtia el efecto lo mismo que a Paco. Así es que le dijó,Poque tu no pruebas fumar Recaredo, unas cuantas brevas hace tiempo que te noto tan alicaido, tan desamoroso, tan desfallecido que puede el animo se te levante y el tabaco sirva como estimulante. Don Juan Recaredo contesto al momento poniendo al hablar mucho sentimiento !no creas esposa!, !que pueda el tabaco surtirme el efecto lo mismo que Paco!, el ánimo mio no hay quien lo suba, ni aunque me fumare la Isla de Cuba.

martes, 30 de septiembre de 2014

quise escribirte una carta, una carta bella que te llene de paz y que te haga esbozar una sonrisa. Esa paz que hace que tu rostro se dulcifique... Sé que me encuentro distante, que piensas que te he olvidado, pero no... No puedo olvidar a quien me ha hecho pasar momentos hermosos y dulces. Momentos que vienen a mi mente cada vez que me lleno de nostalgia. Esos recuerdos me hacen sentir fuerte, me hacen sentir que la distancia no es tan grande... El motivo de esta carta es para reafirmar mis sentimientos y mi vida. Esa vida que se torna por momentos débil, esa vida que me hace perder el equilibrio, pero que de nuevo me levanta cuando llegan a mí los recuerdos del ayer... Nada es fácil aquí. Nada sería tan maravilloso como regresar al ayer y sonreír por cualquier tontería. ¡Cómo quisiera abrir los brazos y sentir el calor de un abrazo de alguien mío! ¡Sentir un abrazo cálido y amoroso! Pero estoy tan lejos, que sólo me consuela cerrar los ojos y percibir el aroma del viento, el aroma a mi tierra hermosa, a mi gente... a mi hogar. Por momentos parezco claudicar, pero el ansia de crecer me ayuda a no pensar... ¡Pero cuánto anhelo despertar con el aroma de un café tan suave, tan lleno de ti! ¡Y poder sentir en la piel el calor de ese hogar tan lejano, pero que se acerca en mis sueños de cada noche! Te dejo esta carta, para que sepas que no olvido mis raíces, que no olvido el aroma de mi tierra. Que no te olvido... y que pronto estaré ahí, abrazando los recuerdos pero y tu ?porque visitas como un ladrón de guante blanco mi alcoba si nada te importe ni te importo se que lo haces por que? Supongo que por saber si aun puedo sostener este mundo en mis espaldas...

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Si pudiera te llamaría esta noche Para rehacer una historia o Nombrarte como el eco. Si pudiera escribir…. Te tomaría con un pincel, Te inventaría como una canción, Te describiría como un poema. Si pudiera hablar de tu presencia Y que no se deshiciera el tiempo. Te plasmaría en un lienzo. O escribiría un cuento. Te escucharía en una dulce melodía, Haría retorica con el lenguaje. Te buscaría en un paisaje oculto. Si pudiera…. Escribiría Sencillamente Tú nombre
Querido Árbol Solitario Mi querido árbol solitario, siempre que el viento te balancea se oye, al unísono, el bisbiseo inquietante de crespones y sedas. Eres una imagen fija en medio del camino como un reflejo dormido en el recuerdo: eres, tal vez, la evocación de un sueño perdido en la memoria del pasado. Sobre tus ramas se han deslizado, a millares, las gotas de lluvia y también algunos rayos te han hecho temblar en noches ebrias de luz y de misterio… Azotado fuiste por el aquilón y el cierzo en los gélidos inviernos del ayer. Pero también la brisa ha besado tus ardientes hojas en las cálidas noches del verano. Impasible has visto pasar el tiempo. Frágil es la sombra que ahora ofreces. Tus hojas secas son canto de tus sienes. Sin notarlo, has ido acumulando días, meses y años. Un añoso ejemplar llegando al límite: un árbol centenario, eres. Por eso, quiero que hoy sepas que si me alejo y tú te quedas, no voy a enterrar tu tronco en el olvido porque pensar en ti, evocarte, es como cumplir los ciclos naturales. Volver de nuevo a tener alas. Ser, a la vez, estrella, viento y paraíso.

lunes, 15 de septiembre de 2014

ERes la fuente de mi vida,te decía en esos tiempos lejanos e inutitiles del
pasado hoy esa fuente esta seca y sucia de recuerdos tortuosos y decrépitos sin vida sin agua limpia y cristalina donde en otros tiempos las libélulas planeaban para calmar su agotador revoloteo,ahora esa fuente esta en otro lugar,deseo.que nunca se seque como una vez la mía en un tiempo lejano e inútil....naria

viernes, 12 de septiembre de 2014

CLAUVIO_cerca del paralelo 60 de latitud sur lunar hallase esta enorme cerca, cuya área no mide menos de 16,500 millas cuadradas; y asi en su interior como en sus paredes observan se muchos picos y cráteres secundarios.madler decía que la vista telescópica de la salida del sol sobre la superficie de CLAUVIO es realmente un espectáculo de indescriptible magnificencia. unos de los picos se eleva a nada menos que a 24,000 pies sobre el fondo de uno de los cráteres incluidos. madler decía tambien que en esa vasta región hay clateres tan profundos que ningún rayo de luz del sol ha penetrado jamas hasta el fondo de sus espantosos abismos; mientras que, como  para formar contraste,hay picos en cuyas cúspides brilla la  luz del día,que es dos  veces mas larga que la de la noche..si se observa la luna llena,aunque sea con  unos gemelos oh con un pequeño telescopio, se vera desde luego un cráter que se distingue entre todos los  demás a causa de los brillantes rayos de luz que de el parten..cerca del centro del disco de la luna hay una fina linea de cráteres siempre accesibles a nuestra vista y entre ellos dos brillantes señales y algunas otras oscuras,es.. PTOLOMEO.. que además de otros cráteres pequeños tiene su suelo cruzado por numerosas cordilleras,visibles cuando el sol sale o se pone.....

martes, 2 de septiembre de 2014

Carta de un soldado español fusilado en 1921 en Monte Arruit, África.. En la primavera de 2012, en excavaciones en lo que antaño fue el fortín español de Monte Arruit (a unos 30 km de Melilla) apareció el cuerpo momificado de un soldado español Según cuentan los arqueopeólogos y antropólogos, las condiciones climáticas de la zona han hecho posible la buena conservación del cuerpo así como la de alguna de sus pertenencias y restos del uniforme. Entre sus pertenencias destaca una pitillera de cuero y metal con las iniciales P.G., una foto de una mujer joven, una pequeña moneda de plata con la efigie de Alfonso XIII y una extensa carta todavía legible. Todos los indicios, y sobre todo por el lugar del hallazgo y datación de la carta, apuntan a que este hombre fue una de las víctimas de la matanza de españoles acaecida el 8 de agosto de 1921 en Monte Arruit. Es uno de los episodios más lamentables ocurridos en la Guerra del África . Los investigadores quedaron asombrados al leer la carta que portaba este soldado. El papel amarillento, compuesto por dos páginas y doblado por la mitad estaba metido en un sobre. Los datos personales no han sido revelados por las fuentes investigadoras. En la carta se puede leer: Mi dulce María, Nunca pensé escribir esta carta, pero lo preocupante de la situación me lleva a ello. Llevamos días atrincherados y defendiendo Monte Arruit, apenas tenemos agua y comida. Los moros nos cercan y nos hacen fuego, cada día tenemos nuevas bajas, ya sea por causa enemiga o por efecto del calor, y no tenemos medicamentos ni medios de asistencia sanitaria. Según dicen, el General Berenguer le ha prometido a Navarro que mandarán refuerzos desde Melilla, pero la ayuda nunca parece llegar. Hay descontento y pesar entre los hombres aquí. Hay rumores fiables de que se negociará la rendición de la plaza, pero no sabemos mucho más al respecto. No sé qué pasará, hemos pasado muchas penurias en esta maldita guerra, pero como la de Monte Arruit no la he vivido. Ya se sabe como actúan los moros y tengo mucho miedo por lo que pueda pasar, estamos prácticamente a su merced y no creo que podamos resistir mucho más el hostigamiento al que nos someten. En el campamento tratamos de animarnos los unos a los otros; por su parte, día tras día, los oficiales nos recuerdan lo que implica ser un soldado español con arengas patrióticas, pero lo que más nos reconforta, dentro de lo que se puede, es la camaradería que hacemos todos en estos difíciles momentos. La verdad que no sé por qué te estoy contando esto, supongo que por egoísmo al desahogarme con este papel. No quiero robarte más líneas, ya que esta carta es para ti: la dulce niña de mis ojos, mi morena, mi malagueña, mi razón de vivir, mi anhelo, la estrella que me guía en las noches, la única persona por la cual suspiro día tras día y me reconforta pensar que pronto te veré, que pronto te abrazaré, que pronto te besaré y que pronto me casaré contigo. Dios sabe lo mucho que te quiero. Aún me acuerdo de la primera vez que te vi, con aquel vestido azul, tu pelo negro azabache recogido en un coco, esos ojos verde esmeralda que son capaces de cegar más que este sol africano y convertir a cualquier hombre en estatua de sal con sólo regalarle una mirada tuya. Me acuerdo de la canasta de mimbre llena de pescado que llevabas pues venías del mercado y como yo, apoyado en la pared de la calle de mi casa, quedé absorto ante tu belleza. Te eché un piropo cuando pasaste por delante mía, no pensé que me hicieras caso, ya que tal hermosura tiene que estar acostumbrada a que te los digan, pero giraste tu preciosa cara, me miraste y me sonreíste. Bendito piropo aquel. Te pedí acompañarte a casa para hablarte por el camino y me lo permitiste. Desde entonces fuimos inseparables, me costó que tu padre me aceptara, pero ya sabes que la insistencia siempre ha sido mi virtud. Aún me tiemblan las piernas cuando me acuerdo de aquel primer beso que te robé en la puerta de la casa de tu tía, se nos paró el mundo alrededor en ese instante. En fin, hay tantas cosas que podría contar… Seguro que mientras lees esto estás esbozando una sonrisa. En estas líneas que llevo hablando de ti se me ha olvidado momentáneamente todo lo que estoy pasando aquí. Siempre serás mi mejor medicina y el remedio de todos mis males. Ya sabes que al comienzo de esta carta te dije que nunca pensé escribirla. Es de despedida, mi amor. Si recibes esta carta será porque yo ya no estaré. No quiero ser egoísta y por ello te pido que no me guardes luto, que no te apenes por mí, que rehagas tu vida lo más pronto posible y que no me eches en falta pues yo siempre estaré contigo en cada momento de tu vida. Que seas muy feliz y que hagas realidad todos tus sueños, ya que los míos se cumplieron cuando me dejaste amarte. Quiero que sepas que mis últimos pensamientos son para ti y que siempre te querré y cuidaré allá donde esté. Monte Arruit a 8 de agosto de 1921. De tu soldadito, Pedro. Según narran las fuentes investigadoras, el 9 de agosto el General Navarro parlamentó la entrega de Monte Arruit con los jefes tribales marroquíes. Las condiciones fueron que los españoles entregaban las armas y saldrían del fortín sin hostigarles y, además, se proporcionaría transporte a los heridos. Así pues, los soldados españoles desarmados comenzaron a salir de Monte Arruit en columna, pero al poco tiempo los moros, de manera inesperada, atacaron a los españoles desde distintos flancos produciéndose una enorme matanza. De un contingente de 3000 hombres, sólo 60 lograron sobrevivir. En el sobre dice: Hermano de armas, si lees esto será porque yo habré muerto. Por favor, cumple la última voluntad de este soldado español que ha caído por la Patria y haz llegar esta carta a María que vive en ..Málaga en la calle … Sus padres se llaman Manolo y Antonia. A veces el destino y la suerte se unen. Aunque no ha sido fácil, según revelan los investigadores, se ha podido localizar a familiares de la destinataria (María) de la carta. Antonio, un nieto de ésta mujer ha contado que su abuela, aunque se casó años después de lo acontecido en Monte Arruit, siempre tuvo en su mesita de noche la foto de un joven soldado con un rosario sujeto en la esquina del marco. Durante muchos de años, incluso ya casada y con hijos, día tras día acudía al puerto de Málaga con la esperanza de que llegara el barco que habría de traerlb Mi abuelo siempre respetó a mi abuela y supo que jamás ocuparía el puesto de aquel primer novio. No obstante, fueron un matrimonio feliz. Falleció en 1987, a la edad de 85 años. Pidió ser enterrada con la foto de su primer amor y el rosario entre las manos...una bella historia real